¿Por qué Casandra?

   ¿Por qué Casandra?

   A veces, muchas veces, no hace    falta que venga el dios Apolo a  conceder don profético alguno.    Basta, para adivinar el porvenir, con mirar el presente sin filtros de intereses creados, sin servidumbres a las consignas de la tribu; es suficiente con querer ver, ejercer la lógica y preferir a todas las amistades la de la verdad.

Hay muchas bolas de cristal

Hay muchas bolas de cristal

  La utilización evocativa de Casandra    puede parecer pretenciosa, pero no  hay en ella sino una cierta empatía    agridulce entre colegas. El don  consiste simplemente en carecer de  aptitudes para la cómoda ceguera  voluntaria.

  El lector puede jugar a la adivinanza siguiente: Lea los artículos de prensa que aquí se le muestran. Una vez finalizado cada uno de ellos, póngale una fecha en la que él supone se escribió y publicó. A continuación verifique su error o acierto según la datación que figura al pie. Entonces comprenderá la elección del nombre de Casandra.