02/24/21

EL OTRO CEMENTERIO

EL OTRO CEMENTERIO

Madrid, 20 de febrero de 2021

Algo ha ocurrido. Y que ocurra algo, que haya cambios generales, espectaculares, insólitos en un lugar tan estático como un cementerio es llamativo, extraño. El bien conocido cementerio sur, acceso por la carretera de Toledo viniendo desde Madrid, al que R. acude con regularidad, tres o cuatro veces al año, a visitar la tumba de su abuela y sus padres ofrece ese sábado de finales de febrero una imagen desconocida. No son fechas señaladas de Difuntos, días de la madre, o del padre, ni de melancólico recuerdo navideño. Es una fecha cualquiera de dos años por las cuatro esquinas tristes, de rendición física y social, de un guiso revenido de cobardía cotidiana, de retroceso, de mercenarios y cacique.

2021 Memorial Víctimas del Covid. Madrid. Cibeles

Nada de esto debería advertirse en el cementerio, el lugar que planea sobre las agitaciones de las marejadas externas, que se sitúa en el vasto territorio de la nada y la indiferencia, donde los recuerdos son, como las flores, presencias pasajeras rápidamente disueltas por las horas, los días, los años, el viento, la lluvia.

Y sin embargo ha ocurrido. Todo alrededor, en suelo, nichos, lápidas. El cementerio se ha llenado, fuera de época y en muy mayor medida que lo que nunca ha visto la visitante, de pruebas abrumadoras de un súbito aumento de población y de apresuradas ofrendas, tanto que multitud de ramos, papel para envolverlos, coronas, guirnaldas, hierbas, tallos, flores naturales y de plástico, ramas marchitas, ruedan por el suelo, yacen donde los dejaron con apresuramiento y quizás desconcierto de la notificación inesperada. El lugar es un complejo hotelero en pleno overbooking, desbordado por la ola imprevista de nuevos visitantes para larga estancia y por otros que, sin esperarlo, se han visto obligados a recorrerlo, a dejar ese ramo que lleva el viento de esquina en esquina, a buscar inútilmente agua, servicios limpios, escaleras movibles que les permita alcanzar nichos en lo alto. Fuentes y grifos están secos, las escasísimas escaleras de ruedas son viejos y pesados artilugios cuya escasez habla de la mísera consideración que hacia ésos que no votan tiene el erario público. Cubre el suelo la ola de papel, plástico y planta marchita, y nichos y lápidas ofrecen una inesperada, espectacular y decorativa floración de pétalos un tanto polvorientos, aún respetados por los vendavales, todavía no reducidos a sarmiento y pavesas.

El silencio del cementerio sur habla a grandes voces. Bajo él y hacia arriba se filtra hasta la superficie el cementerio amordazado, encarcelado, escondido bajo la máscara de cemento, no de hierro, en la celda oficial donde se espera que nadie nunca lo encuentre, que solamente se hable, ocasionalmente, de cifras, fortalezas, votos y victorias. El otro cementerio sabe de verdugos con corbata roja, de sicarios que nunca dejaron sobre sus lápidas una flor, de una masa que coreaba “el miedo es libre” y ha pulido, de nuevo, la superficie de las tumbas con su temor, su sumisión y su silencio. El otro cementerio está en pendiente. Por ella ruedan, atropellados, los marcados por la estrella amarilla de la nueva peste que, más letal que en sí la pandemia, figura en las fechas de su carnet de identidad y establece que su estancia en el mundo de los vivos ya no es rentable y dejarlos morir es lo más sabio.

El cementerio sur ya no es un lugar apacible. Es pobre, abandonado y, al tiempo, visitado en exceso, en estancias cortas de personas aún sorprendidas por una definitiva e inesperada ausencia. Repentinamente habitado por inquilinos inmóviles e indefensos que estarán diez, cien o quizás más años. Nunca, nunca, citado por los que tocaron poder y dinero empinándose sobre el borde de sus lápidas, por los que impusieron a los vivos la especial servidumbre de la certeza de su impotencia

El otro cementerio aflora, bajo el peso de los recién llegados y de la historia de oscuridad, de ocultación y criminal engaño que cada uno arrastra. Uno tras otro hablan de abandono, en cada nicho hay alguien que escupe una corbata roja. Y ya no hay el silencio, o es muy otro.

Rosúa

02/12/21

LOS DIOSES MALOS

Los dioses malos

Hombre-Reptil-Mesoamérica

En Madrid, febrero 2021.

Dios Murciélago-Mesoamérica.

Sorprendente sorpresa la manifestada en medios de comunicación (prácticamente todos), comentaristas, analistas y público ante el curioso grado de violencia, polarización, agresiones y ataques de todo tipo a la estructura y símbolos mismos de los países que se consideraban cuna y referencia del Estado de Derecho, la libertad y la prosperidad. La ebullición de una materia desconocida parece haber hecho saltar la tapadera en lo que se solía llamar Occidente: Europa y Estados Unidos. Simplemente afloran de forma simultánea, en diversos grados, la parroquia y cosecha de los dioses malos, que han venido predicando, en el silencio cómplice y medroso general, la destrucción del individuo, la de la justicia igual para todos y la eliminación de raíz de la creencia en el valor de cada ser humano. El individuo ya no es sujeto ni centro de política, filosofía, jurisdicción, pensamiento, y, por lo tanto, tampoco es responsable de sus actos, irreemplazable, libre ni único. Lo sustituyen conceptos ajenos a su valor personal y a sus obras. A este giro copernicano de la percepción, e imposición, social sirven, con ejemplar sumisión, las empresas mayoristas de distribución de tópicos. A ello se suman, sea países que se suponían en la órbita del cambio y que, sin embargo, parecen entregados a una violenta regresión, sea otros en el muy mal llamado mundo árabe, que hicieron un conato de huida hacia la modernidad y no se reponen de la caída tras el frustrado salto. Oriente entre tanto observa. Algunos conscientes del mejor vivir que les ha procurado la adopción de sistemas y principios que vinieron del oeste pero que tienen categoría universal. Otros enquistados en la gigantesca réplica del tradicional y déspota señor feudal, aquél que rebosa de mercancías y bienes, pretende modernidad pero que, en el fondo, no ignora que impera sobre vasallos, no sobre ciudadanos. La extrapolación, imposición y blindaje supremacista del poder informático han venido, además, a resultar herramienta de valor inapreciable para la implantación, acelerada en su curso, de la sociedad sin individuos, extraída de éstos la médula de su valor puesto que carentes de responsabilidad personal. La voluntaria ceguera occidental respecto a los derechos humanos, que se evita cuidadosamente mencionar mientras se aplaude la previsible renuncia a su defensa y el afable acomodo con la República (todas las dictaduras afirman serlo) Popular (título, junto con  Democrática, igualmente reivindicado por todo totalitarismo que se precie) China, es buena muestra de ello.

Olvidados y aplastados. China. Tien An Men 1989

Parroquia, diezmos y primicias.

Es hora, sin mayores subterfugios, de que la parroquia de clientelas del victimismo subvencionado, de la utopía a cargo del presupuesto reparta entre los que no lo merecen el botín de lo que nunca sus miembros se ganaron, y para ello necesitan destruir definitivamente al individuo, anularlo, aplastarlo, enmudecerlo, hacerlo desaparecer en fin como finalidad y referencia de lo que es genuinamente democrático, enterrarlo bajo un entramado de cubículos gregarios cuya existencia se justifica y prioriza, en un razonamiento que es pura animalidad. El sujeto pasa a ser un puñado de la masa anónima que se moldea a voluntad y se elige, según convenga, por rasgos colectivos, físicos, étnicos, biológicos, geográficos, ajenos a la personalidad, voluntad,, hechos, méritos y obras de cada persona en sí. La democracia  parlamentaria, que ni fue ni quería ser un dios pero sí es la mejor defensa contra las tiranías, el mejor espacio para los ciudadanos, ha sido sido sustituida por su remedo, una ficción chillona, inquisidora, totalitaria y amenazadora que es exactamente su polo opuesto y la más completa y blindada garantía de servidumbre. La lluvia de incongruencias y despropósitos es tal que no halla respuesta ni apenas se percibe. Pero no se trata simplemente de estupidez, error o incompetencia. Siempre hay beneficiarios activos y pasivos. Se nombra, alaba, concede el premio Nobel, condena o juzga en función del color de la epidermis, de la tribu urbana o provinciana de origen, de si se es transexual, homosexual, mujer o miembro de la secta que más votos prometa. El nombre y apellidos, la singladura vital, la identidad real no son sino aditamentos al icono ofrecido a las cámaras y cuyos atributos responden a los de una sociedad anónima.

La revolución de nómina. Aspirantes a clientela.
Madrid, 2011

 

El evangelio de los dioses malos

Naturalmente el alma misma que, con todas sus desviaciones y retrocesos, animaba a los sistemas occidentales, los Derechos Humanos, las ideas de superior categoría de la verdad, la libertad, la justicia y el respeto debido a las personas por ser tales, sin distinción positiva o negativa en función de rasgo alguno, no tienen cabida en el evangelio de los Dioses Malos, en el culto a la fragmentación, a la diferencia y a la confrontación, indispensable ésta para justificar el asalto al inmenso botín que representa el Estado en sí. Se trata de un evangelio antagónico a los valores gracias a los cuales se han construido con esfuerzo civilización, progreso y un bienestar superior al nunca logrado antes. El antagonismo revierte en el culto al mínimo común denominador en todos los sentidos presentado como igualdad, en la instalación ubicua de tipos de censura patentes, oficializados o, apenas, encubiertos, potenciados con una rapidez inesperada por la pandemia de 2020-2021, que ha ofrecido a grupos de poder y propaganda (valga la redundancia) y a aspirantes a tiranías sinobananeras la posibilidad de capitalizar el miedo, silencio, aislamiento y parálisis institucional y política en los que se encuentra sumida la población. Para que la ola parásita pudiera pisar en tan poco tiempo tan a fondo el acelerador de la instalación de una parodia siniestra de la democracia, para anular ciudadanía y Parlamento en renovadas e indefinidas horas  veinticuatro hacía falta una catástrofe súbita.

Exterior inquietante

El evangelio de los Dioses Malos es, lógicamente, futurista y totalitario, pero desdichadamente con un reino muy de este mundo. Su maqueta del preceptivo paraíso terrestre es un híbrido de comuna hindú vegana, animalista y beatífica regida, eso sí, por la casta de los nuevos gurús que, en la trastienda, se apoyan en dictaduras, ejércitos, policías, armamento y empresas tan concretos como los de los dos grandes países con vocación de imperio actuales: China y Rusia. Los coros y danzas de la felicidad continua exhiben la maqueta de su paraíso, inatacable porque se sitúa en épocas como mínimo a una o varias décadas vista, en el cual, con la propiedad privada, han desaparecido la libertad, autonomía y criterios individuales para dejar paso la más estúpida de las servidumbres. El gran lujo de los grandes ricos es precisamente ése: La exhibición de austeridad, la revelación mesiánica de la simplicidad suma y la comunión universal con vegetales, animales y con cuanto conglomerado de átomos se presente. Acompañadas de un desprecio olímpico por los bienes cotidianos de este mundo, desde el cafelito mañanero hasta el coche utilitario pasando por el sofá y salón propios y por esos objetos retrógrados llamados Parlamentos, periódicos, individuos que se desahogan insultando al Gobierno y que son felices, de vez en cuando, con unas cañas con los amigos o con un traje nuevo.

Los placeres prohibidos

 

 

 

 

 

 

Concentración de ascetas. La India.

El Satán tradicional era un pobre diablo en comparación con el apóstol resplandeciente que, junto con el resto de su club, descubre al ensimismado auditorio que pobreza es riqueza, unidad variedad, hambre salud, fatiga alegría, aburrimiento éxtasis, enfermedad experiencia, propiedad engaño, cuerpo banco de órganos.

El lujo del gran rico, ahíto de vulgares placeres terrenales y que revisa, con hastío, la extensión universal de sus empresas, es la gastada túnica versión chándal y el bosque, el ashram hindú, que no en vano aparece en el país de más férrea división en castas. Son bienvenidos el budismo new age y las imitaciones de cueva tibetana, pero guardándose muy bien de entrar en detalles, como que China invadió y ocupa el Tíbet, asesinó, encarceló, destrozó los templos y obligó a huir al Dalai Lama y a miles de personas.

El Dalai Lama durante su visita a España.

El Padrino oriental es tranquilo, afable y comprensivo, ofrece grandes ventajas a los que transiten por la Nueva Ruta de la Seda, pero cuando de dominio real se trata tiene bien aprendido el código siciliano y no admite que parroquia y clero cuestionen ni un milímetro su dominio estratégico e ideológico. El Padrino oriental, siguiendo la tradición, no se prodiga, es discreto y, como en el teatro de sombras, la ópera local y el kabuki, simplemente esboza, alude, señala una realidad que, ésa sí, es única, muy precisa, no contempla alternativas y deja claro que no existen salvación, episodios, argumento ni personajes otros que los marcados. Se trata de una planificación de gran envergadura que toma como escenario espacio-temporal los cinco continentes, a través de las vías estratégicas y comerciales en proyecto o en uso, y comprende este siglo y los venideros, fiel al mañana cantarín del comunismo clásico.

Asambles reciente del Gobierno y Partido Comunista Chino. (El Parlamento más zarrapastroso es prefererible. Esta foto fue tomada de una de las proyecciones en pantalla mostradas durante la conferencia sobre la Nueva Ruta de la Seda, en el American International Institute de Madrid, centro cultural estadounidense. En un ambiente de cordial visión y entendimiento  del Gobierno Chino.)

Demografía del Olimpo

En la cima de este Olimpo los Dioses Malos y su alto clero podrían encontrarse, sin saberlo, con otro colegio apostólico entregado como ellos a la suprema embriaguez: La de la Nada tras tener y haber tenido todo. Se trata del perfecto terrorista islámico. Ben Laden había poseído y gozado de cuanto puede ofrecer la vida a un príncipe árabe. Llegó entonces al punto en el que el lujo extremo es la voluntaria carencia, pero no en un solitario retiro, sino como activa doctrina que reciban y acaten los fieles. Descubrió el placer inigualable del abandono de las pasiones terrenales a cambio de una pasión mayor. Él, también, tenía una divinidad de referencia, no terrenal como los Doses Malos pero sí cómodamente abstracta, indiscutible, lejana: La anulación de lo existente, de las sucias sociedades de pensantes y variados individuos. La pureza letal es indispensable para el evangelio militante de la renuncia, el vacío y la nada, únicos que permiten, tras la gran limpieza de cuanto complace los sentidos y el intelecto, el establecimiento del mundo ideal según las naturales leyes, que comienzan por la radical selección física y mental de los seres humanos. Los Dioses Malos se sorprenderían de hallar en la colina de sus bienaventuranzas el rostro beatífico, la sonrisa  del líder que ya ha degustado la embriaguez de la soledad de altura, de élite perfecta, del desprecio a la turbia corriente de la vida.

A los Dioses Malos de Occidente los anima parecida soberbia, la de la humildad extrema, la del Sumo Sacerdote que renuncia a la cruz de oro y vestimenta que llevaron sus predecesores  no por sí mismos sino por razón del cargo, y que exhibe la cruz de plata y las zapatillas de fieltro proclamándose el más modesto de los modestos, digno de la simpatía fraternal de los que han alcanzado la cima del desdén por su propia riqueza y desprecian comodidad, apariencia y esos objetos propios del anhelo de los pobres. El Sumo Sacerdote predica la carencia de bienes de este mundo, en franco contraste con las genuinas caridad y humanidad cristianas de un dios que comía cordero y pan, bebía vino y animaba a ocuparse de los enfermos e inválidos. El público ideal de los Dioses Malos es otro, una Humanidad ya pasada por el filtro selectivo de la nada tierna Madre Naturaleza, seres jóvenes, vigorosos, resistentes, voluntariosos en el seguimiento de consignas, más dados al empleo de la energía en el deporte que en el cerebro, con buena imagen y sonrisa propia de la felicidad permanente. El Hombre Nuevo en fin, no tocado por alusión alguna a la enfermedad, la decadencia, la tristeza, la muerte Tampoco por los surcos de la reflexión ni por el peso de la memoria. Elástico, fresco y desdeñoso de la buena comida popular y del agua caliente pero admirador de todos los signos de jerarquía y dominio en los que el austero apóstol se complace. Réplica en fin del líder incombustible, a imagen y semejanza, en menor formato, de los nuevos dioses.

Paraíso VIP

Topografía del Olimpo

Finalmente es un evangelio que carece de originalidad pero no de muy material e inquietante estructura. De hecho, nunca, gracias al uso pervertido y monstruoso de la telemática, su poder había sido tanto. El reino que se pretende implantar en este mundo y cuyas consignas se escuchan en millones de canales y mensajes no es otro que el viejo comunismo remozado, el afán totalitario, el manual de fabricar en serie el Hombre Nuevo y ponerlo a disposición de los mandarines. El neocomunismo actual, todo sonrisas y verdor, tiene como música de fondo los aplausos del partido único Chino y las más toscas pero muy convincentes amenazas de las mafias rusas, de Moscú y de los controladores del paso de materias primas. Corresponde al temible empeño de destruir desde el interior, por franquicias interpuestas,  países e individuos libres, arrebatarles cuanto poseen y la idea misma de trabajar por ello, empujarlos a un redil donde disfruten, y agradezcan, la igualdad del pienso. Ahí reside la felicidad de los auténticos ricos: sobrevolar la grey, soldar sumisión y devoción en el vapor que a ellos les sirve de perfume, escuchar por doquier dos y dos son cinco, cosechar abrazos y sonrisas. Y gozar luego con su corte, una vez  revisados en múltiples pantallas los informes, de los bienes y placeres debidos a los líderes.

De la Comuna Celeste al Cielo.

Sin embargo la fractura entre los núcleos que imponen, sin asomo de consulta democrática, cambios radicales en el tipo vida y la indignación e inquietud que sienten aquéllos forzados a someterse a decisiones ajenas que repugnan al sentido común y a la profunda y legítima aspiración a la propia autonomía y al bienestar cotidiano, la negativa a sacrificarse en nombre de dioses en los que no creen, la oscura conciencia de opresión y fraude han alcanzado dimensiones y presiones propias de placas tectónicas. Y el magma no encuentra puntos de salida porque se les ha arrebatado la dignidad y la palabra, precisamente arrojándoles simulacros de comunicación infinita y de quimérico y perdurable reparto de beneficios que recibirán por la pantalla sin moverse del asiento o reclamarán en monólogos interminables con grabaciones telefónicas mientras en las calles se hacinan parados que podrían y querrían ofrecer mucho mejores y desde luego preferibles servicios directos físicos.

Ni moderno ni online

Los apóstoles online

Desde América hasta los confines de la desgajada y desgarrada Unión Europea, el hervor y explosiones consecuencia de la presión llevan gestándose mucho más de los diez años que suelen atribuírseles, aunque hayan saltado al primer plano recientemente y adquirido un pico de notoriedad con las últimas elecciones presidenciales norteamericanas y la permisiva y teatral, atrezzo lumpen incluido, toma del Capitolio. Es la perfecta ilustración, en trazos muy gruesos, de lo que se presenta como masa compuesta de los despreciables, zafios, atrasados, impresentables y malos, a los que no puede menos de personificar alguien como el Presidente saliente, que reunía esas cualidades y no dudaba en exhibirlas.

Las élites miméticas de la norteamericana, la beautiful people de Europa y aledaños, no han dudado, con conmovedora homogeneidad, en analizar y comentar cuanto sucedía recurriendo al instrumento del que llevan sirviéndose varias décadas y que han incrustado en la cultura, los mensajes y la conciencia popular. Se trata del chantaje dual, tan fácil como falso, servido por la reciente plantilla de dioses y evangelios, provistos de tópicos bienaventurados, de un bien remunerado sacerdocio y de una red de inquisiciones. Se han secuestrado lenguaje, medios de comunicación y a la expresión y gestación mismas del pensamiento en una especie de implante cerebral de autocensura mediante el cual grandes contingentes de población creen que se hallan en un mundo en el que prácticamente la especie humana se divide, y ha dividido desde la aurora de los tiempos, en Buenos/Malos,  Éstos deben identificarse -y ay del que automáticamente no lo haga- por una parte, en los primeros con el marchamo de izquierdas, progresistas, socialistas, comunistas, antifascistas, trabajadores,, feministas de género, inclusivos. centristas .dialogantes. En los segundos, abominables sin paliativos, las etiquetas fatales son  derechas, liberales, fascistas, capitalistas, burgueses, nazis, conservadores, propietarios, emprendedores, reaccionarios, machistas, extremistas, crispadores, racistas. En el caso de España, vergonzante donde los haya, en la que la visión política ciudadana se ha revelado incapaz de ir más allá de la comunidad de vecinos mal avenidos, es preceptivo añadir como Buenos nacionalidades, multicultural, identitario,  ancestral antifranquista (Nota Bene: post mortem), foral, diferencial. Los Malos gozan además en este caso de epítetos constantes: facha, centralista, franquista, nacional.

Las Tablets de la Ley

Los nuevos dioses se sitúan, en un espacio lo suficientemente alto, difuso e incontrolable como para servir a las proclamas de cualesquiera líder y élite que, en su nombre, culpabilice e imponga diezmos y vasallaje a la grey a la que él graciosamente favorece y salva. La franquicia oficial del mesías invoca a sus pares celestes. El Dios Planeta, el Dios Futuro, el Dios Clima, el Dios Energía Bondadosa, el Dios Medioambiente, el Dios Género y el Dios Victimas y Víctimos son perfectos para el perfecto totalitarismo anónimo. La utilización mercenaria del nuevo Olimpo, del socorrido santoral a siglos vista, ejerce exactamente el efecto contrario al que se proclama, impide medidas y estudios razonables, ceñidos a situaciones, lugares y seres concretos. No habrá dictador que no se deshaga en alabanzas a la nueva red de Burós Políticos Verdes, Dialogantes, Progresistas, Ambientalistas, Ecológicos, Inclusivos, Policéntricos y Multiculturales. Se trata, además, de dioses que resultan extremadamente adaptables en mantenimiento y sacrificios y que, como Futuro, el más cómodo de los dioses por cuanto inexistente, están exentos de críticas so condena de herejía.

Bueno y Malísimo (y feo).

El arma del  dualismo preceptivo es un instrumento de chantaje, continuo, social, cultural y, sobre todo, económico, puesto que significa llanamente la promoción e implantación de capas de parásitos exclusivos dueños y administradores de plataformas y sumisas audiencias, de las que extraen beneficios a escala de los Estados, lo cual rinde mucho más que corrupción alguna, gracias a la intimidación que su monopolio oficial supone y a la consiguiente extorsión ejercida contra los que sí producen, crean, valen. En suma, una sustitución del mundo real por el irreal de explotación a distancia. Un márketing de proporciones tan colosales se consigue con un dominio de los medios de comunicación abrumador, gracias a la feliz confluencia de la ola de clientelas parásitas de utopías subvencionadas (fenómeno históricamente nuevo) y el imperialismo informático. No se trata, ni mucho menos, de un simple fenómeno pasajero de manipulación semántica y demagogia. Su dimensión  se está revelando día a día, por la implosión de estructuras básicas de los países, por la inclusión en el índice de ideas prohibidas de los valores universales, por el abandono de la defensa y mención de éstos cara al exterior y por una regresión obvia y acelerada, ante la que las víctimas y afectados por la plaga parásita permanecen mudos, acobardados y desarmados a causa de la presión ambiente, de la necesidad de aceptación laboral y social, de la convicción de impotencia y por el franco temor, que se palpa incluso en las más informales conversaciones, de verse incluido en el bloque de los Malos, reaccionaros, fachas, derechistas y de ser objeto de rechazo, agresiones u ostracismo. En este sentido, se está viviendo la época de menor falta de libertad, literalmente, y mayor atentado contra la vida privada que se recuerda. Todo un logro.

Al desgajarlos de su contexto histórico para construir el mito dual, términos de muy real peligrosidad, como nazi, genocidio, totalitarismo se han banalizado y por lo tanto, al no existir delitos per se y responsables, criminales y crímenes, se ha abierto una tierra de nadie ética en la que puede acampar cualquiera y hacer y afirmar lo que le plazca mientras se cobije bajo una bandera y goce de audiencia suficiente. Hacia ese descampado se precipita un muy especial lumpen que se ve excluido y despreciado por la nueva e inalcanzable élite y que carece de formas de expresarlo, tanto más cuanto que el placebo del diluvio de mensajes es inversamente proporcional a la reflexión, el conocimiento y la significancia. El interesado mito dual ha producido también efectos nefastos en el polo demonizado de los Malos. Las víctimas de la nueva inquisición están lógicamente a la defensiva, no ven sino ataques en cualquier alabanza del sector público y se enquistan con frecuencia, sin análisis objetivo ni racionalidad algunos, en puntos ideológicos abstractos, pasionales y ajenos a la complejidad de las situaciones individuales reales y al valor de la solidaridad

 La plaga dual es pandémica, ha anegado múltiples países, pero ninguno es un ejemplo tan claro como España, porque en ella se ha llegado al evidente extremo de país fallido, lamentable zurcido de piezas y remiendos que prohíbe el uso de su propia lengua, se reparte entre clanes, abomina de su historia y es la única entre las que deberían ser sus pares que ya no merece el nombre de nación. Su caso ilustrará probablemente capítulos de estudios sociológicos por su especial explotación del mito dual a fuerza de recrear el fantasma de una pasada guerra civil de forma que sirva de perpetuo instrumento para mantener a la población bajo chantaje y monopolizar, con intención de eternidad, poder, control y economía .por parte de la clase parásita. Figurará en los manuales como ejemplo del paso de país a anécdota.

Revolucionarios esperando su momento. Madrid 2011

 

El Antiguo Testamento

La extrapolación de vocablos que sólo son válidos referidos a épocas y situaciones concretas y únicamente pueden ser utilizados en estudios históricos y sociológicos no es, finalmente, sino una de las facetas de un fenómeno de mucha mayor envergadura que puede, y está de hecho logrando, sumir en la indefensión a millones de personas. El obligatorio dualismo tiene una semilla, de considerable tamaño por sus efectos aunque relativamente reciente, que se ha utilizado para explicar nada menos que la totalidad de la Historia desde que el homínido bajó del árbol. El dogma de la Lucha de Clases, que trata con apariencia científica y definitiva cualquier faceta humana, reduce en realidad a los sujetos a rebaño, a categoría animal cuyos miembros nacen, viven, se reproducen y mueren definidos por una especie de genética semejante en cada uno a la de los demás de su grupo, homogéneo éste en comportamientos y rasgos con variaciones puramente zoológicas. Establece un dios colectivo e inmutable llamado Trabajadores que ignora la evidencia y el presente y sacrifica vidas y haciendas al Dios Futuro. Desgajado de circunstancias concretas, de análisis, el dogma es simplemente falso, y su énfasis en su igualitarismo enfermizo delata de por sí la pobreza del razonamiento, su agresividad en la imposición da idea de la carencia de base real. Se trata de una construcción en la que desaparece el individuo como sujeto, y con él  cuanto lo protegía, las leyes iguales para todos, la  pluralidad de las formas de expresión, la búsqueda independiente por parte de cada cual de la existencia que considere más dichosa.

Los viajes perdidos

Su mutación actual, del siglo XX al XXI, consiste en dominar órganos de propaganda, alimentar continuamente variables de rencor victimista, disponer de vastísimas clientelas dependientes en lo material, cultural y laboral de satrapías anónimas que les reparten lo que ellos ni se merecen ni se han ganado por sí mismos y reservar para la nueva e inalcanzable élite lo mejor de lo anteriormente producido. Poco importan los cuerpos, en este contexto. Es mucho más útil el dominio, desde el interior, de los comportamientos dirigidos por la diaria ración de consignas disfrazadas de ideario preceptivo que tiene un mandamiento cardinal: No percibir la realidad, los actos concretos realizados por personas concretas, es decir, lograr la desaparición de la responsabilidad individual, la desaparición del planeta auténtico, que es el cotidiano, y su sustitución por construcciones virtuales, eternas y universales. Éstas son al mismo tiempo transitorias, puesto que cada una reemplaza impunemente a la anterior sin posibilidad de réplica ni aun de recuerdo, porque  memoria y conocimiento han quedado abolidos y su frágil, limitado y manipulado espacio es el de una pantalla cambiante que carece de reservas propias gracias a la destrucción de los fundamentos del saber por obra de Reformas Educativas diseñadas para ello, y que no por azar son acérrimas enemigas de Humanidades, Historia, Estudios Clásicos, Arte y de cualquier acto y persona que muestren grandeza o que hayan sido guiados por caridad, desprendimiento, heroísmo, honradez y excelencia.

El saber sí ocupa lugar

El limitado espacio de la percepción y la memoria es ajeno a la omnipotencia cognitiva que parece ofrecer la lluvia de comunicación. Lo que está ocupado por Me Too, por normas sobre el color rosa,  por la felicidad sin propiedad y el eterno San Valentín prometidos por China y la vasta mafia oficial rusa no deja oportunidad ni lugar para hablar de los millones de muertos, de sus campos de concentración y de sus presos. Ni tampoco hay sitio para la mayor discriminación que ha existido y existe: La de las mujeres en el Islam, véase la teocracia iraní.

La máscara de hierro islámica

 

 

 

El ser humano aquí y ahora, irreemplazable, de vida corta y derecho durante ella a buscar su propio camino, es objeto del mayo desprecio e impune agresión por  parte de los nuevos dioses. Su mayor enemigo es la mesnada de Hombres Nuevos diseñados por los subalternos del olimpo, de cerebros y rostros lisos y sonrientes y mirada fija en el futuro luminoso mientras ignoran y pisotean a los hombres reales.

Naturalmente, en tan idílico panorama a la memoria y la evidencia las sustituye el relato, una construcción momentánea de los hechos presentes y pasados sobre la cual es fácil colocar al dios Futuro, y cambiar su apariencia según conveniencia del momento, de forma semejante a cómo se cambian los canales en pantalla. El evangelio relato pasa a ocupar el espacio de cuanto era conocimiento, análisis, historia; en él Europa desaparece y se amputan sin rebozo desde la cátedra y el discurso sus raíces, muy presentes y profundas, del Derecho Romano, la cultura clásica grecolatina, el cristianismo. Libertad, individuo y Derechos Humanos desaparecen por el sumidero junto con la necesidad de correr riesgos por ellos y defenderlos. Tal defensa no tiene sentido en un espacio que ya no se considera heredero de nada, de nadie ni de civilización alguna puesto que se ha reducido a un flotante y variable archipiélago de entidades diversas prestas a acomodarse a cualquier vencedor medianamente seguro de sí. El empeño de unión  europea, los ideales del siglo XX,  son presentados como vías muertas ocupadas por burocracias distantes y enfrentamientos patentes o larvados, mientras el decepcionado vulgo, ya maduro para la sumisión por el antiamericanismo que lleva escuchando desde hace décadas aunque los gastos de su libertad, defensa y buen vivir hayan corrido a cargo de Estados Unidos, está presto a rendir vasallaje al decidido y abrumador poder del totalitarismo de los nuevos amos. El relato occidental sólo admite pequeñas europas incapaces de sentimiento común, pasión ni nervio alguno

La limitación de espacio no atañe ni mucho menos tan sólo al cerebral y psicológico. Tiene otra faceta de paralela envergadura: La material, la económica, la distribución de un muy definido presupuesto, de medios y partidas que se miden en números y que si no van a un sector van a otro, sumas que las parroquias de los dioses malos se disputan con uñas y dientes, con tanto mayor ferocidad bajo la fina capa de angelismo cuanto que los beneficiarios son conversos cuyo exclusivo mérito es el control de la comunicación, la propaganda y la repetición de consignas de amor, paz y felicidad planetarias, multiculturales, verdes y eternas.

Ambos espacios, el cognitivo y el material y económico, están ligados como nunca en siglos pasados había ocurrido, porque se ha impuesto, técnica y puñado de monopolios comunicativos mediante, a una cantidad abrumadora de habitantes del planeta una realidad virtual, un deber ser venido de las alturas y predicado desde Sinaíes inalcanzables por Moiseses de sociedades anónimas. La relación entre las sucesivas cruzadas y la evidencia observable es nula, el uso espurio de la informática obvio, la ciencia está secuestrada mientras los fondos van a subvencionar cruzados y comisarios de las sectas. La élite del bien remunerado evangelio está lejos de ser el jardín temático de millonarios aburridos que juegan a la manipulación utópica. Es el envés indispensable de formas de explotación y dominio muy de este lugar y tiempos y de un plan sin libertad alguna para los siglos venideros.

De sacrificios, timos y callejeros del Paraíso

Los dioses tienen, generalmente, en las mitologías su contrapartida femenina. Futuro no puede ser menos y a su palio acompaña estrechamente Modernidad, en cuyo nombre dictadores y franquicias pueden imponer cualquier cosa, planear en un espacio etéreo ajeno a la menor crítica y cambiar, Tablets de la Ley en mano, sin asomo de consulta democrática, la vida cotidiana de millones de seres. Para mayor poder, riqueza y gloria del nuevo Olimpo, cuyo clero se caracteriza por un tipo de estupidez original, nueva y telemática mezcla de suficiencia, desprecio por el vulgo, ambición y prepotencia que ocupan en ellos el espacio de la memoria, la experiencia y la inteligencia. Naturalmente, por beatífica y desligada de los bienes de este bajo mundo y de sus torpes habitantes que la nueva religión pueda parecer, los dioses malos amén de obediencia y diezmos, necesitan sacrificios, humanos incluso, porque el miedo es, por mucho que se lo vista de austeridad de diseño, garantía de sumisión. Conviene incrustar, tatuar bien en las conciencias que sus pequeñas vidas son deleznables y prescindibles al lado de la salvación del planeta y de la de cuantos animales y plantas lo han habitado. En países donde hasta el más diminuto caniche debe tener sus vacunas y garantías de vigilancia conviene soltar osos y lobos, nada vegetarianos, y considerar sus posibles y presumibles víctimas homo sapiens caídas en pro de una causa mayor. Convencida la sociedad, por medio de los arcángeles del dios correspondiente, de que buena parte de ella sobra, el humano intruso debe manifestar su alegría por contribuir, con sus proteínas, a la reproducción de cualquier ser que no lo sea. Cuando no pueda arriesgarse a andar por el campo sin exponerse a la garra del oso, felizmente desaparecido hace siglos de la montaña hispana, cuando sienta, antes de que le degüelle, el hálito del lobo, cansado del cordero del menú, a su espalda, siempre podrá consolarse, antes de morir, con la esperanza, gracias a la genética, de la próxima recuperación de los voraces reptiles gigantes del Jurásico.

El evangelio de los dioses malos promete un paraíso terrenal de parques temáticos de minorías agraviadas sustentadas, sin mayor mérito que su identificación gregaria, por sectores acotados al efecto y sometidos por la policía del clero del nuevo culto a las víctimas diferenciales. Con la ayuda inestimable e indispensable de la dictadura paralela online, que, en vez de integrar naturalmente en límites prácticos de utilidad general las nuevas tecnologías, se esfuerza en crear una red de absoluto control y dependencia en un grado jamás conocido y que, lejos de procurar progreso y bienestar, está eliminando hasta la más mínima posibilidad de expresión democrática, autonomía, intimidad y defensa de derechos. La desaparición del individuo y la ocupación de su espacio significan la erradicación de relaciones físicas, comunicación directa,  privacidad y autonomía, y la sustitución de muy queridos usos cotidianos  por la esclavitud entre cuatro paredes y una pantalla, mientras las élites gozan de los placeres de la vida real. Nada más grato que este panorama para el dictador y su corte, que sacarán ritualmente en procesión a los dioses malos con Futuro a la cabeza, ante cualquier asomo de protesta y reinarán sobre el rebaño ideal segregado por el Estado de Excepción, tan prolongado como sea posible, que pronto se confundirá con los usos habituales.

 

El rescate

En cualquier lugar……

Y sin embargo sobrevive

La persecución del individuo ha sufrido y sufre un ataque de inusitada, pero organizada, violencia en todos los frentes. Y es inseparable de la destrucción del fundamento mismo de cuanto ha hecho mejor, universalmente adoptada, libre, próspera y grata una forma de vivir, pensar y organizar sociedades. Hay una mezcla de depredación impune, codicia, envidia, rencor social y odio sembrada en ingentes cantidades, una degeneración, que sería caricatural si no fuera por lo letal de sus efectos, del término democracia, que no en vano emplean indefectiblemente todas las dictaduras. El sistema del que ha desaparecido el individuo en sí como centro ha sido tomado por elementos ajenos a la libertad y valores de la persona, véase etnia, lugar geográfico, sexo, color de la piel, ritos tribales, usos comunitarios religiosos, historias míticas. Exactamente lo contrario al progreso y la civilización, que han sido claramente, y con no poco esfuerzo y retrocesos, una lucha por la independencia de las cadenas externas, predeterminadas por factores ajenos a la libre voluntad, una toma de conciencia del valor de esfuerzo, trabajo y méritos propios sin los cuales no hay solidaridad ni bienestar algunos, un ascenso hacia una humanidad que sin el ejercicio del libre albedrío ya no lo es.

Alguien avanza.

Precisamente por eso, y porque el revulsivo de la pandemia ha venido a poner en evidencia en toda su crudeza la fragilidad de lo que se daba por adquirido y perdurable, es buen momento para aprovechar la oportunidad del rescate, de la forma mejor de vivir que se quiere destruir y reemplazar, de la idea del individuo con todo lo que conlleva, de las bases fundacionales de Europa que fueron y son capaces de universalizarse por la común aceptación y comprobación de su excelencia. Es tiempo de rescate en la reflexión sobre China, que no es una masa amorfa de millones de autómatas ni un alien de monstruoso tamaño y lejanía, sino seres con capacidad de diferencia, disidencia, voluntad y cambio. Tiempo de rescate y denuncia de la falsificación de la historia y del antiamericanismo de salón, de la delegación de la autonomía personal y de la conciencia de su precio. También rescate de la indispensable revolución técnica, de la tecnología adaptada, y no a la inversa, a la necesidad y deseos reales de la gente concreta. Con clara percepción de que se puede morir de seguridad y no de amor, vivir miserablemente bajo la aparente comodidad instantánea de nuevas dictaduras, perder cuanto por simple instinto se sabe que es mejor y estimable.

La confrontación con la desgracia, el desconcierto, la indefensión inicial ante la pandemia han desnudado el hermoso cuerpo de lo que por civilización se entiende, lo han hecho, por ello más vulnerable pero también más propicio a recuperación y diagnóstico, más accesible al aprecio por la conciencia de que puede perderse y de que es forzoso luchar por él. Sin temor a los falsos dioses, Rescatando así cada uno lo mejor de sí mismo.

Viva la vida. Ésta.

 

 

 

 

El arma más poderosa

Hay algo que es más poderoso que todo: Una idea, cargada de libertad, de respeto por el individuo y de amor a la vida. Es arma lenta, con pausas y retrocesos, pero su poder nada lo iguala. Es exclusiva de la especie humana, los colmillos, astas, garras y veneno del primate desnudo e indefenso. Anida quizás en un recoveco gris de su cerebro mas no es sólo cerebro. Quizás se desplaza por su médula y navega en su sangre. Corre a más velocidad que el guepardo, hiberna y se aletarga durante largos períodos. Puede hacerse invisible como el agua bajo la luz. Pero luego crece, se afirma, resplandece, y muestra esa cualidad única que es la capacidad de dar lo que no se tiene: Fuerza, esperanza, ánimo.

Ancha es Castilla.

Siempre es primero la idea, y luego se materializa en un objeto, en un plan, en actos. Inexplicables serían si no la extensión de proyectos, los descubrimientos e invenciones, los cambios de gran envergadura a  partir de pobres orígenes y aislados individuos.

Tiene su reverso, de temor, cobardía, servidumbre, que, como carroñeros al acecho, siempre esperan su oportunidad temporal. Sin embargo el arma es tan poderosa que sobrenada crisis y bajezas, prende, y ya no se extingue, erguida como una vela a imagen del hombre frente a los tanques, saboreando,  junto con el reprimido instinto de la fuga, el sabor de su propia dignidad.

Para envidia de los malos dioses.

Rosúa

11/12/20

LA INESPERADA BELLEZA DE MADRID

La inesperada belleza de Madrid.

Yo iba al Museo del Prado a ver los cuadros de El Greco que se habían traído provisionalmente de la iglesia en obras de Illescas. Crucé en Neptuno aún indiferente, o casi ajena, a la variable composición del espacio que sobre las cabezas se desarrollaba, nieblas de noviembre coaguladas ya en nubes, ejércitos de plumas perdidos en ese día de la Almudena, patrona de la Villa, y llevados al azar, modelados con diversas formas. Había arietes de vientre redondo, infantería ligera, prolongaciones en lanzadas finas, destacamentos en espera. Todos en pacífico asalto de la superficie intacta del cielo, pulida de extremo a extremo, con el azul pétreo de una piedra preciosa, de una meseta paralela que siempre ofrecía a la de abajo seguridad y refugio.

 

 

 

 

 

Iba a ver los cuadros del Greco y antes de llegar me detuvieron  los árboles de las anchas y siempre libres, pese a las conjuras infinitas contra su serena grandeza, avenidas. Ramas, verdes, rojos, dorados, gotas temblando en las agujas de los pinos, transparencia, formas, roce, a guisa de saludo, de especies vecinas. Caían blandamente, suspendidas como el polvo y como la vista de quien las contemplaba, marcaban un ritmo en los escasos paseantes, mermados por la peste, algunas figuras, en vez de las multitudes habituales.

El pincel más oblicuo, el del sol que se aproxima al solsticio, derrama  en estas breves horas y días de noviembre la mayor riqueza de tonos, vuelca una cesta otoñal, perecedera, como el recuerdo de cuantos el mes evoca,, fugaz y al tiempo eterna, e infinita como la belleza percibida, en todo su poder abrumador, por quien, sin esperarla, la recibe. La belleza, la repentina marea luminosa, el gratuito don de un milagro de colores y formas, ha desplazado cualquier triste sombra, ha cubierto desde los troncos hasta las más altas ramas, ha arrinconado con su desprecio la espuma sucia de las acciones bajas, de la miseria de covachuelas y contubernios, de la pobre ambición de roedores que luchan entre sí por su mendrugo. A ras de las losas de piedra de un gris nítido, fiable, resistente, lamido por los pasos y las lluvias, hoy ha avanzado la marea alta de pura luz y, tras llenarlo todo, ha chocado con las paredes y columnas nobles del Museo, real y neoclásico, ha dejado su huella en las ventanas y pintó en los cristales la arboleda.

Desciende de  las ramas un relato de sosiego, un tapiz vertical de hilos cambiantes que protegen, abrigan y resguardan de la mediocridad que anida fuera. Hay poca gente, algunos paseantes que andan lentamente y se detienen, observan a los pájaros, examinan enfrente el volumen de limpia geometría que defiende al Arte y a la Historia, que con cada columna y cada friso aspira a eternidad y a inteligencia, intuición oscura, temblorosa, de que hay un más allá de aspiraciones que no podrá cegar la sucia espuma.  Todo se da en El Prado en este día, todo se ofrece a quien acepta verlo y que a ello se abre sin esfuerzo. Cae la hoja, desciende hasta posarse en el fondo interior del pecho abierto. Caen las hojas, pentágonos, triángulos, rojos de terciopelo que duplican en las salas de enfrente los de El Greco, verdes inalterables de los pinos, sembradas sus agujas del cristal de las gotas de la niebla, dorados fastuosos que añaden esplendor renacentista al sendero de piedras y se hermanan con alas de los ángeles que están en el Museo.. El oscuro marrón, sus transiciones hasta el ocre, el marfil, el casi blanco, cuenta historias de tiempo y de modestia, aún cantan juventud las ramas de hojas todavía verdes, emerge del dorado las seriedad madura de los troncos, que miran esos juegos por el aire, el vuelo de las hojas desprendidas, con la condescendencia de los años.

 

Sobre el banco de piedra, el alma de Velázquez ha pintado una precisa constelación de hojas. A su lado un  espeso lugar de aterrizaje donde se van posando y descansando las hijas de los árboles, liberadas en un único vuelo que les permite conocer reposo y tierra. Arriba, en la fina escritura de las ramas, hay semillas, hay frutos que allí esperan con la tranquilidad de su paciencia, con la generosidad de quien da todo, en acuerdo perfecto con cada cuadro, con cada columna, con la ciudad, con el azul de un cielo pintado arriba por muchos velázquez, cada día, cada hora. Con el pincel bañado en la luz del Madrid indestructible.

Rosúa, 9-XI-2020

[i ]A unos metros, en lo que fueron Las Cortes, se han arremolinado los desechos, basura, ajena y enemiga del esplendor vecino, nido de insectos ansiosos de sorber la materia descompuesta, parodia de justicia y hoy remanso de lo que fue Gobierno y es reparto. Zumbido de parásitos que lamen, rascan, tragan los escaños. A unos metros tan sólo del glorioso morir de la arboleda, del granito que alberga la excelencia y la esperanza de lo perdurable. Ya no hay escalinatas, sólo rampas con el pliegue curvado de una espalda. Los leones contemplan los insectos chupando de la piel desamparada, cortando trozos, para su despensa. Y olfatean hedores del cadáver que otros días llamaron Parlamento, y es alijo, botín, febril subasta de los despojos que el señor les deje.

 

08/25/20

Daños Colaterales

DAÑOS COLATERALEShttp://www.elrincondecasandra.es/biografia-bibliografia/

 “¡Ojalá acabe en un hospital!” A voces, sin venir a cuento, en el vestuario de la piscina de un centro deportivo de Madrid que se esmera en la higiene, una mujer joven se ha colocado de repente a unos centímetros de otra que no lo es, la acusa de no llevar mascarilla y, entre otras invectivas, grita estos buenos deseos. La mujer mayor está secándose tras salir de la ducha, en su cubículo sin nadie a los lados y frente a su taquilla. Naturalmente es imposible llevar mascarilla en esa circunstancia. La explosión de agresividad, violencia e histeria es absolutamente gratuita. Pero no por irracional menos explicable. Consciente, inconsciente, estúpida o estratégicamente se ha hecho todo para fragmentar a la población y someterla haciéndole asumir una segregación a veces en apariencia protectora pero que, en la práctica, la ha envilecido llevándola a asumir una segregación.

Caza, acoso, rechazo, denuncia del viejo que ya no es es “mayor” sino anciano, ramas secas que que sin embargo aún consumen agua, alimentos y recursos y el virus benéfico ha venido, enviado por la sabia Naturaleza y el Dios Planeta, a podar. El subconsciente colectivo se va empapando del mensaje de las dos clases: Juventud sana, fuerte, hermosa y prometedora y Vejez inútil desagradable, fea y parásita de los bienes que, lógicamente deben corresponder al sector (ahora edad sustituye a raza) elegida. Las circunstancias de la pandemia no sólo no han hecho a la gente más fuerte, sino que están haciendo aflorar en buena parte de ella lo peor. Están creando un clima malsano de animosidad, desconfianza irracional y agresiones impunes, bajo excusa del peligro sanitario, y, simultáneamente, de sumisión ante quien se ve como el dueño de la vida y la muerte. El ecosistema ideal para aspirantes a jerarca totalitario. La desdichada frase de “Los mayores son de riesgo” se ha interpretado, no como que en ellos el virus es más letal, sino como que lo transmiten más, lo que es falso. Precisamente la torpeza en consignas de segregación ha favorecido la impunidad y actitud irresponsable de los jóvenes, que se ven dueños de un reino que, mientras no demuestren sus méritos, no se les debe.

Pero como los humanos no somos una camada de lobos (aunque, regresión mediante, se hagan méritos para ello) y su éxito como especie se debe a órganos más arriba de las patas y el brillo del pelaje, pongamos el cerebro y los recovecos de la memoria y la conciencia, la progresión e implantación de los daños colaterales pueden ser mucho peores que el virus.http://www.elrincondecasandra.es/siempre-hoy/pandemia-y-pandemias-2020/

Mercedes ROSÚA

 

Madrid, 24 de agosto de 2020

 

 

07/13/20

El País de No Pagarás

El País de No Pagaráshttp://www.elrincondecasandra.es/biografia-bibliografia/

 http://www.elrincondecasandra.es/siempre-hoy/pandemia-y-pandemias-2020/

Había una vez un país en el que nada se pagaba nunca y esa era su divisa, su credo, su proyecto, su visión del futuro y su firme creencia de cuál había sido, o debería haber sido, su pasado. Cada mañana, a la que el sol salía, sus habitantes esperaban que iba a iluminar un territorio nuevo en el que, a diferencia de oscuros tiempos anteriores, no quedaría apenas rastro, como de un mal sueño, de los desagradables usos y costumbres de la era antigua, injusta y trabajosa. Se encontraría cada cual, en la misma proporción, calidad y peso, su desayuno, y así ocurriría con todas las pitanzas. De manera semejante, y según gusto, cercanía y apetencia, se instalaría cada uno, por horas días, años o semanas, en la casa que fuese de su agrado, desplazando, si necesidad de ello hubiere, a los ocupantes. De igual forma se procedería con la vestimenta, vehículos, objetos y con cualquier tipo de servicios.

En el País de no Pagarás se valoraba, sin embargo, en extremo la consecuencia, de manera que el conjunto, de los mayores a los menores actos, correspondiera estrictamente a la divisa. Hubiera sido de abominable mal gusto y de reprobación unánime la exigencia de algún tipo de contrapartida para ocupar oficios, trabajos, cargos, ocupaciones de cualquier índole. Se entraba tranquilamente en el despacho, sala, aula, consulta, obra, centro de cualesquiera operaciones, y de la misma forma se abandonaba, como era frecuente, en breve por fatiga o hastío, o por exigencia del siguiente ocupante. Grandes dispensadores de lo que se vino a llamar, por pura estética ya que así figuraba en la letra gótica de las introducciones, títulos se situaban en zonas ajardinadas que ocupaban espacios que otrora se llamaron universitarios. En cada máquina bastaba con la impresión de la palma de la mano para que aparecieran sucesivamente, a elección del consumidor, diplomas diversos de la categoría que se deseara. No existía, lógicamente, la menor contradicción en el número de sus poseedores puesto que aquellos decorativos documentos en modo alguno implicaban conocimiento ni especialización de ningún tipo ni eran, en el feliz País de No Pagarás, remunerados o exigidos. De hecho, cada mañana el césped aparecía sembrado de ellos hasta que eran oportunamente dispersados por el viento.

Las reuniones nunca eran de menos de mil individuos y transcurrían en un cordial intercambio de abrazos y besos animados por la afectuosa consigna “De gente a gente”, en un clima de homogéneo disfrute de la seguridad en la homogeneidad y gratuidad de los días y en la certidumbre de que, en cualquier caso, jamás existirían diferencias ni remuneración alguna entre los miembros de la “gente”. De hecho, se había borrado del léxico como obsoleta la palabra “envidia” puesto que en No Pagarás carecía de sentido. El vocabulario había experimentado un sano proceso de adelgazamiento, perdido buena parte de la grasa verbal que obligaba a manejar sutilezas y múltiples significados que incomodaban en las vastas reuniones a los asistentes. Cabía incluso el peligro de que el entramado de conceptos y palabras los llevara a hacer un esfuerzo, lo que chocaba frontalmente con los principios y leyes en vigor

La vida social y política era en No Pagarás mucho más animada de lo que hubiera podido suponerse. Cada día se fabricaban y exhibían un pasado y un futuro nuevos, con personajes, preferentemente colectivos, cortados a la medida de “Gente”, intercambiables y por encima de todo en absoluto susceptibles de despertar inquietudes de emulación ni desazón comparativo. Se trataba de un divertido pasatiempo semejante al de ir incrustando diminutas piezas en el tapiz de un rompecabezas de grandes dimensiones al que se debían adaptar, sin perfiles discordantes ni aristas, las figuras del pasado que desordenadamente fueran surgiendo y las que pudieran añadirse en el tejido futuro de la nación dichosa repleta de gente bienaventurada. País feliz hasta tal punto que ni siquiera lo turbaban arcaicos recuerdos de la vieja nomenclatura o asuntos de trámite respecto a los vecinos. Ningún rasgo ni símbolo comparativos eran en él aceptables por cuanto implicarían contrapartida de atención y esfuerzo, conocimiento del pasado y enojosas categorías, tanto tiempo ha abolidas, de valor y mérito. Bajo la guía paternal de “Gente”, se habían repartido hacía mucho tiempo fragmentos de fronteras, accidentes geográficos, hablas, flora, fauna y fenómenos atmosféricos, y se hablaba con temor y hostilidad, en voz baja con tono y miradas huidizos, del tiempo oscuro de las diferencias, los esfuerzos, la obligatoriedad de tareas y los pagos. Luego se elevaba la mirada agradecida hacia el cielo homogéneo, sin nubes, tormentas ni pájaros, del infalible salvador Gente, incorpóreo y semejante a una acogedora cúpula de mullidos materiales.

Los países de la comunidad Pagamos se habían acomodado sin esfuerzo al trato con el apéndice extemporáneo que representaba el País de No Pagarás. Atravesaban sus inexistentes fronteras, pasaban en él temporadas extremadamente gratas y disponían ventajosamente de cuanto les parecía oportuno. Disfrutaban de lo que en él les apetecía, enviaban a los aborígenes indispensables pero bien calculados suministros, les impedían cortésmente el acceso a sus propias naciones exteriores y a los beneficios que en ellas sus ciudadanos pagaban y de los que, lógicamente, disponían, y controlaban la situación de modo parecido a los grandes complejos hoteleros: Cada habitante del País de No Pagarás llevaba una pulsera electrónica con la que se medían gastos subvencionados por los de Pagamos. Así las naciones vecinas del País de No Pagarás se solazaban satisfechas y con saldo favorable en el vecino parque temático que, por añadidura, ofrecía a los visitantes románticos e inquietos un placer especial, de lo distinto, mezcla del sabor de lejana tribu, de las utopías idílicas de las viejas historias y de la seguridad de la pitanza. Con un deje añadido a la satisfacción por la propia generosidad cuando se han dejado unas monedas al pobre de la esquina.

En el País de No Pagarás la gratuidad absoluta no impedía, muy al contrario, una intensa vida política. Los miembros del núcleo Gente Para La Gente recibían de por vida el más generoso estipendio en especie conocido tras una estancia, por efímera que fuese, en el cargo, y tal bienaventuranza manaba y se arremansaba en nucleolos, como GMG (Gente Más Gente), JP (Jamás Pagar) o VV (Víctimas y Víctimos), que, por serlo, tenían garantizada la continuidad vitalicia de su mirífica situación. Eran seres tan fugaces que apenas se recordaban sus nombres, pero se consideraba indiscutible la consideración que se les debía, que se cimentaba en la sólida, inalterable, inamovible decisión colectiva de no pagar jamás, de la cual se consideraba a Gente Más Gente encarnación y garante.

Rosúa

06/10/18

La marmota de 2018: El gran negocio dual.

La marmota de 2018:

El gran negocio dual.

 

 

Déjà vu. Vista ya la marmota primaveral, con variantes diversas pero siempre fieles a un esquema en el que la evidencia, precisamente por serlo, es de imposible denuncia y está blindada por una programación previa, diseñada para culpabilizar y ridiculizar al denunciante y por la aparente sorpresa ante la cadena de cambios y sucesos difundida por los medios de comunicación.

Ocurrió ya, en la semana del 11 de marzo de 2004: El sabor de preparación ambiental, el clímax sabiamente aprovechado, el resultado similar, rápido. Se repite -años después, sin aquel preludio sangriento pero sostenida por una vasta y equivalente red de intereses. Es un negocio rentable, con un reparto de puestos, dinero y fondos públicos de lo más prometedor. Al fin y al cabo es una fórmula carente del menor escrúpulo pero de éxito. Pasó, con marmotas de menor tamaño, desdentadas, en ocasiones alejadas de los focos. Ha vuelto a suceder, apretado en una semana como otrora, entre finales de mayo y comienzos de junio de 2018. Y tiene siempre el mismo común denominador: Separar sucesos concretos, hechos, riesgos asumidos, individuos, de la responsabilidad y personal valía o ignominia de sus actos. No habrá leyes comunes, la Constitución molesta. Los ciudadanos existirán en función de quiméricos colectivos creados al efecto y que funcionan como tópicos magnificados por la insistencia de los medios y sirven como chantaje ideológico de obligado asentimiento y, muy especialmente, como centros de reparto de bienes. No hay personas ni acciones, ni mérito, ni razonamiento alguno. Hay progresistas, mujeres, homosexuales, ecologistas, aborígenes, tribu antifranquista virtual extraordinariamente bien remunerada, coros de la -a y la -o, víctimas de la opresión milenaria, de dictadores exhumados y de la Historia. Hay en fin todos cuantos pretenden obtener gratis total el puesto, dinero y prestigio que nada tienen que ver con su valía, esfuerzo, titulaciones y trabajo. Blindados éstos por las propias dimensiones de la estupidez de las consignas que los protegen, entre las que brilla señera la utilización del mantra Género, como si los órganos genitales que se poseen y su uso determinaran por ley la capacidad, y por ende los privilegios, de cada persona. Se trata simplemente, una vez más, de imponer el dos y dos son cinco orwelliano, de separar la causa y el efecto, hurtando realidad, actos y costes a la percepción general, con la impunidad paralela y el enriquecimiento seguro que esto supone. Es la maquinaria del filtro a contrario, que promociona lo peor y los peores a base de imposiciones gregarias, que, de paso, diluyen y anulan la responsabilidad individual de quien tome conciencia y rehúse formar parte del clientelismo y la vileza. El que disienta será la risible excepción que confirma la regla y desaparecerá en un mar de censura y silencio. Déjà vu.

Colócanos a todos-Acampada en Madrid, 2011.

El Bloque Parásito no corresponde a partidos ni siglas, aunque encuentra su nicho ecológico con mayor comodidad y fortuna en algunos de ellos. No es homogéneo sino cárcel con posibilidades de huida porque ahí la lima en el pan es la fibra moral, la lucidez y la valentía de cada cual. Poco importan los avatares que el actual clan ganador pueda presentar a la opinión y hacer llover desde los medios. Lo hará sea con populismo puro y duro, sea con miedo a inseguridad y atentados, sea con primeras filas de cargos ocasionales sin mayor finalidad que la pose cinematográfica. Lo que definirá realmente su avidez son núcleos muy comprobables y precisos que se continuarán apoyando y nutriendo con los fondos y medios que a lo necesario y justo se niega. Prolongará, y aumentará probablemente, la impunidad en la prohibición del empleo de la lengua española en gran parte del país, la manipulación educativa, el oneroso mantenimiento de los principados nacionalistas, la invención partidista de la Historia y su utilización como fuente de promociones sociales y de espacio televisivo, la exculpación terrorista, el trato aterciopelado a delincuentes y asesinos y la fragmentación y relativización constitucional y legal según los grupos a los que convenga halagar en el momento.

Incide también en el proceso parasitario un conocido factor cíclico tan previsible como el fenómeno de El Niño o el paso de un cometa: El país se recupera económicamente tras la ruina causada por un gobierno de infausta memoria, depredador y sustentado por clientelas improductivas y, cuando mejor gestión, mayor eficacia y menor latrocinio oficializado logran un nivel apreciable en los cofres de erario público, cae sobre ellos de nuevo, con la regularidad del día 29 de los bisiestos, la ola de totalitarismo light en nombre del bien social y del reparto de lo ajeno a sí mismos y a sus clanes, siempre protegidos por el chantaje de tratar de fascistas, reaccionarios y franquistas irredentos a los acobardados disidentes.

Los grandes, y menos grandes, rumiantes presupuestarios se han asegurado de nuevo el sustento, que distribuyen sus ubres y procede del país de nombre vergonzante, España, de gentes del común que producen bienes y servicios y valen por sus propios méritos, personas y no tribus a las que una vez más se niega el país libre de ciudadanos iguales en obligaciones y derechos y a las que pretende confinar a toda costa en la falsedad dual izquierdas/derechas, trabajadores/burgueses, progresistas/reaccionarios, autonomistas/fascistas sólo válida para análisis históricos y temporales muy concretos. Es preciso, para que los beneficiarios del chantaje se mantengan, mantener esta cárcel y blindarla contra toda crítica. El bipartidismo en España, pasada la juventud de aquella Transición y Constitución henchidas de buena voluntad y altura de miras, ha venido siendo el de quienes amenazan a los demás con tratarlos de derechistas abominables y el de los que siempre han preferido someterse al chantaje, bienvivir, callar y traicionar a sus supuestos representados. La explotación del franquismo post mortem y la barricada con dinero público han constituido uno de los negocios más prósperos. Lo siguen siendo, y sólo una masa crítica de cobardía e intereses puede explicar el hecho insólito de un país en el que se prohíbe en amplias extensiones el uso de la lengua nacional, el español, en el que toda muestra de desprecio hacia historia, símbolos e instituciones comunes es financiada y aplaudida y en el que se ha impuesto un filtro a contrario de la calidad en todos los sentidos del término.

Entre rejas

El polo positivo es el de quienes defienden la libertad e igualdad de los ciudadanos, la enseñanza y uso del español y el reparto equitativo de los presupuestos. No hay más dualidad que, por una parte, el magma de las clientelas y, por otra,  los individuos dotados de lucidez y de honradez que probablemente votarían al  único partido político que hoy por hoy defiende esto. Quién es el enemigo a abatir ha quedado meridianamente claro en las revueltas parlamentarias de finales del mayo-principios de junio de 2018, porque hasta lo que parecía más impredecible, mudable y confuso tenía una finalidad: Hacer imposible que en unas elecciones próximas y generales pudiese llegar al poder el partido que defendía premisas incompatibles y antitéticas del bloque parásito. Aquí sí que ha habido un manejo magistral de los tiempos, postergando la renuncia a la Presidencia del Gobierno para el momento en el que ya ésta no podía implicar oportunidad política alguna para el adversario real, al que los votantes hubieran apoyado.

Era, y es, indispensable para las tribus (de terruño, de género, de subvención, de pensión vitalicia si son reinas por un día, de puesto y sueldo permanentes tanto si están en la primera fila como en la segunda, sea cual fuere el tamaño del clan) mantener la cárcel dual y el anatema. Ocurre que les ha surgido un enemigo auténtico, dotado de un discurso y de una trayectoria joven y fresca, que defiende exactamente lo que a los dos grandes clanes tradicionales, que actúan como plataformas de distribución entre sus respectivas clientelas y las tribus más pequeñas, les resulta insufrible: La España de ciudadanos libres e iguales. Simplemente, con una claridad, precisión y racionalidad tanto más peligrosas, en su obviedad, precisamente por ser obvias. Había que unirse, todos, contra la desacostumbrada amenaza, cuyos adeptos se extendían peligrosamente entre la población.

Para ello se llevó a cabo una operación bien trazada y escalonada, de incompatibilidades aparentes, de luchas e improperios llamativos, de súbito redescubrimiento de corrupciones añejas, de escándalos calculados y sorpresas de último minuto. Urgía evitar en el país elecciones generales y garantizar, con intercambio de cromos, la estabilidad y continuación de los clanes. Nadie, de no haber existido la ficticia y mediática cárcel dual y el intensivo calentamiento previo, hubiese creído que sólo por simple azar se había fijado el foco, muy poco antes de la maniobra final, con categoría de grandes noticias en hechos acaecidos hacía lustros. Era igualmente imposible creer en la pura coincidencia de que a las tribus nacionalistas más jugosamente engordadas y vistosamente insumisas se les garantizara y blindara de manera legal nuevas prebendas, parias e impunidades justo en vísperas de que un tribunal, también casualmente, denunciara al firmante de los ya irreversibles acuerdos y millonarias donaciones. Atados y bien atados los respectivos intereses, brota de forma inesperada una moción de censura a causa de la igualmente oportuna sentencia legal sobre corrupción del partido hasta entonces en el poder. Con rapidez vertiginosa, cambia el Gobierno, se asegura con el nuevo, y con su aparente alternativa opositora, la continuidad nutricia del racimo de parásitos de diversa categoría, y se afianza, en horas veinticuatro, el blindaje y ataque contra el partido foramontano que defiende la igualdad y libertad reales, se distrae la atención con la dimisión -ya inútil respecto a un cambio real- del anterior Presidente y se posponen sine díe las elecciones generales.

Naturalmente, amén de la burda cadena de aparentes casualidades, convendrá a la estrategia el mantenimiento y exhibición ocasional de al menos dos Tarascas espantables destinadas a erosionar y captar sectores que podrían apoyar al único enemigo real del bloque parásito, el partido al que sí favorecería, al aire libre de las urnas, gran número de ciudadanos. Es imprescindible, en este sentido, rellenar con temor, rencor y victimismo el todavía útil icono Izquierda y procurar que, como en los títeres, infunda miedo, asalte las calles y mordisquee de cuando en cuando la mano oficial que lo nutre. Nada mejor para ello que, mientras cara al exterior se tranquiliza a la economía internacional, en el interior se potencien la indefensión y el atraco legal del desdichado ciudadano atrapado por el fisco, por el delincuente que reincide hasta el infinito sin mayores consecuencias, por el okupa ante el que nadie ampara al agredido, por la enseñanza mísera henchida de consignas en todos los dialectos, por una justicia inútil en la práctica para quien carece de respaldo y no puede permitirse pagar abogados por los virreyes de las diferencias, las independencias y los fueros y por los pretorianos ( y pretorianas) del orgullo de género.

En el otro extremo del espectro, es bueno para el bloque parásito una presencia política de lo que se venderá como extrema derecha, tomando como materia prima la amalgama de gente honesta que defiende causas tan nobles como la de las víctimas del terrorismo, la denuncia de estafas y cohechos y la unidad nacional, pero que puede acompañarse de brotes irracionales, de fundamentalismo clerical en el peor sentido de la palabra, de sectores que tienen una alergia irreprimible -sazonada a veces, de manera nada sorprendente, de filoislamismo- a la libertad sexual, de gentes de peligrosa incapacidad para el análisis concreto de la compleja sociedad de individuos libres cuyos intereses son incompatibles con la sumisión animal a la naturaleza. Es el caso de las banderías antiaborto, sacadas sin venir a cuento, como si de defender el aborto forzoso se tratara, de un simplismo burdo que parece temer al mundo en el que vive y se complace en despreciar lo que ignora. Los movimientos Pro Vida no se han ocupado jamás de las vidas de las mujeres sometidas a una servidumbre puramente biológica y liberadas tan sólo, no por la lírica ni la metafísica, sino por los anticonceptivos, y a las que, por lo visto, habría que obligar por fuerza, como en toda dictadura que se precie, desde el minuto cero del embarazo, a llevar a término la gestación. Para el Bloque Parásito es una bendición la Tarasca del conservadurismo a ultranza. La Clientela con pretensiones de indefinida permanencia, que es y ha sido la única realidad política vestida del chantaje Izquierda/Derecha, precisa del fanatismo integrista, de la intransigencia preconciliar que espante e inspire repulsión a cualquier liberal, laico y agnóstico. Son el Doctor Jekyll extremaderecha del Hyde extremaizquierda destructor antisistema, mafias de todo género incluidas, que amenaza, si no se le nutre con propiedad privada y puestos estatales, con devorar derechos, libertades, bienes, sociedad civil y clase media.

Pese a lo que pudieren proclamar en declaraciones tranquilizadoras, el clan del chantaje y el de los cómodamente chantajeados, asistidos de sus coros y danzas de las taifas nacionalistas, van a prolongar y manipular el espacio que media entre junio de 2018 y las elecciones generales. Cuidarán como oro en paño y nutrirán gozosos a cuantos movimientos accesorios les permitan robar fluido de voto al único partido que es su oponente y pondría en peligro el maná, que siempre paga alguien y del que gratuitamente ellos se alimentan. Cierre de filas contra el adversario, ordeñe hasta la sequía de la ubre estatal y sonrisa de modernidad fiable hacia el exterior. Hay ya ciertamente una búsqueda y/o fabricación febril de supuestos escándalos, contradicciones, corrupciones y quién sabe si montajes de mayor calado que eliminen al líder del solo partido real de la oposición, el que defiende la sociedad y el país que desea una mayoría de ciudadanos privada de voto, de palabra e incluso de salida de una cárcel dual de cuya llave tienen copias todos los parásitos: nacionalistas, nanonacionalistas, aforados medievales, antisistemas de nómina, nóminas vitalicias del sistema, tribus de género, clientelas sociales creadas al efecto y víctimas profesionales. Y esta prisión sí ha sido diseñada por sus beneficiarios como perpetua y no revisable.

Pero es una cárcel frágil. Sin el silencio respecto a los puntos esenciales que encubren progresismo, modernidad, diversidad y diálogo los barrotes se disolverían porque, como en los interrogantes sobre el 11 M y la incalificable vileza del aprovechamiento de la matanza y la manipulación electoral, basta con que un hilo moral se desprenda de la trama. El silencio, ahora como antaño, es tanto más ruidoso cuanto que se impone por presión social, política y mediática a la mayor parte de la población. La consigna es que no hay que comentar, ni mostrar extrañeza, por el extraño giro que provoca, catorce años después, en tres días el cambio de Gobierno. Apenas nadie hace el menor hincapié sobre los prolegómenos y la obvia preparación de la maniobra, la magnificación y difusión de delitos o simples faltas que datan de lustros, mientras que se omiten, siempre, los grandes, probados y continuados desfalcos y se amenaza con vídeos de ridícula envergadura como en la Edad Media con dagas.

La menor reflexión, el hilo más insignificante que salte de la trama, pueden inclinar la balanza en sentido contrario a los resultados electorales planeados según los cuales seguirían incólumes y seguras de la pitanza ambas clientelas, las mafias sociales intocables de género y número, los nacionalistas, norte y este, de las nueces y las mariscadas con sabor a bala y a muerto y los promotores de la estulticia educativa y lingüística. Si ese hilo salta -y finalmente saltará-, el único partido que defiende la igualdad y libertad de los españoles tendrá más votos que nunca.

 

Mercedes Rosúa

[1]Junio de 2018

[1] A fecha de junio del 2018, este escrito se refiere al partido de Ciudadanos.  Lo que sea en el futuro se verá por el único baremo fiable: Sus actos y los métodos a los que recurra.

 

04/2/17

De la utilización política de la Enseñanza Media

DE LA UTILIZACIÓN POLÍTICA DE LA ENSEÑANZA MEDIA.

1984. El desastre educativo programado era evidente ya para cualquiera que lo quisiera ver.

M. Rosúa

Sobreviviremos (A la escritura. Quebec)

Sobreviviremos.  (Monumento a la escritura. Quebec)

   Las disposiciones jupiterinas,  entre las que se encuentra lo  que se ha dado en llamar  “reforma de la enseñanza  media”, no son sino una forma  de justificar puestos y  maquillar la galopante  regresión que en todos los  órdenes del bachillerato se está  dando. Dejemos en el más respetuoso aparte a los ilusionados profesores que han creído ver al menos una posibilidad de variación en un medio tan desprovisto de ella.

   El proyecto de reforma, que ni siquiera existe sino como sarta de hinchados tópicos carentes de sentido concreto o planificación, se resume en una doble degradación: del profesorado de bachillerato, al que se remite al nivel y deberes de la EGB y de la FP y al que se reduce a vigilante de guardería de niños creciditos, Continue reading

04/1/17

«La tarima vacía», de Javier Orrico

SOBRE EL LIBRO DE JAVIER ORRICO LA TARIMA VACÍA

(Casi treinta años después de la publicación de mi artículo «De la utilización política de la Enseñanza Media», el libro del señor Orrico lo glosa, sin saberlo, y justifica mi elección del nombre de «Casandra»)

 Orrico libroEn La tarima vacía me parece, con frecuencia, estar leyéndome a mí misma, en un eco de muchos años nacido de la indignación y el temor ante tantas serpientes que han puesto tantos huevos totalitarios como réditos esperaban obtener. Bien abrigadas, eso sí, por el largo chantaje Izquierdas/Derechas, fascistas/demócratas, progresistas/reaccionarios. Las treinta monedas, a cambio de la inteligencia, la verdad, la evidencia y la honradez, no consistían sólo en puestos, cargos, prestigio, dinero, nombramientos, nóminas. Podían limitarse al marchamo gratis total de solidario, correcto y estupendo, a la sensación de ser mejor que los demás, aquéllos de un hipotético bando opuesto al que bastaba, para tenerlo atemorizado, con amenazarle con las etiquetas de franquista o facha. No es poca recompensa creerse superior sin méritos, obras, capacidad ni valía que lo justifiquen. Del chantaje han vivido y viven más de una generación (el lado oscuro de la Transición luminosa) desde el final de los setenta, en carrera acelerada a partir del primer lustro de los ochenta, con paso a quinta velocidad azuzada por el previsible final del maná nutricio Continue reading

04/1/17

DE LA GUARDERÍA A LA JUNGLA

DE LA GUARDERÍA A LA JUNGLA

(1993. De plena actualidad) M. Rosúa

Hace mucho frío fuera

Hace mucho frío fuera

   Entre los balances que se han  hecho del último decenio  español destaca, curiosamente,  el tratamiento dado a la  educación. Hay un tibio  consenso en presentarla con  tonos positivos, en contraste con  la evidente bancarrota de otros  sectores. Las alabanzas a la reforma educativa por parte del personal docente suelen ser directamente proporcionales a las esperanzas del interesado de escapar a ella y de lograr, con su fidelidad, un virreinato de coordinador, asesor, director de cursillos o, quizás, de dar el salto a los dorados campus universitarios.

   Cumple desentonar. El supuesto éxito tiene la misma entidad ilusoria que el retablo de Maese Pedro: el rey está en realidad desnudo. Continue reading

04/1/17

LA ESTAFA DE EDUCACIÓN (1)



LA ESTAFA DE EDUCACIÓN (1)

M. ROSÚA

(Este artículo, apareció, en dos partes, en el diario “Ya” del 31 de Octubre y 1 de Noviembre de 1994, en “Opinión. Tribuna abierta”, página 13. Sólo él, de por sí, el contenido de sus columnas, justificaría el título personal de Casandra que la autora ha escogido para su web. La turbia inundación logse no había aún anegado la totalidad, pero estaba en ello para cualquiera que quisiera verlo. Las denuncias brillaron por su ausencia, las adhesiones por su abundancia ante la perspectiva del botín).

¡Dios mío, qué panorama!

¡Dios mío, qué panorama!

   De todas las estafas, corrupciones  y fraudes cometidos en España  durante la última década, ninguno  tan indiferente para la opinión  pública y buena parte de sus  implicados, tan silencioso y  silenciado, y ninguno tan peligroso  por su seguro efecto de bomba de relojería como el de Educación.

   Es, sin embargo, pedagógico porque ejemplifica perfectamente la política general de este período. Los afectados inmediatos son estudiantes y profesores, pero la gran víctima final es la sociedad española, inundada de diplomas y certificados inflacionarios y sin valor y de jóvenes desprovistos de conocimientos y de práctica del esfuerzo intelectual, empachados de infantilización y victimismo, ineficaces, ignorantes e indefensos en una Europa y un mundo competitivos y duros. Continue reading

04/1/17

LA ESTAFA DE EDUCACIÓN (2)


LA ESTAFA DE EDUCACIÓN (2)

M. ROSÚA

 El peor fracaso escolar, resultado ya de la reforma, es no saber. Llueven presiones del MEC para ocultarlo en las estadísticas.

 Las primeras víctimas del fraude de Educación son los profesores. Los que fueron agregados y catedráticos son ahora un colectivo amedrentado, sometido cada día a una nueva y ridícula humillación burocrática del MEC, sabedor de su indefensión como funcionario ante la arbitrariedad abusiva del Gobierno. Éste emprendió hace años, con el apoyo de CCOO y UGT, todo tipo de medidas para anular los méritos objetivos de antigüedad y titulación y reemplazarlos por criterios manipulables. Continue reading

04/1/17

EL OTRO 98

EL OTRO 98

(Este artículo fue publicado en el diario Ya del 9 de mayo de 1995. Aún fresco el derroche, en 1992, de millones que sirvieron, exclusivamente, para disculparse por el descubrimiento de América, subvencionar actos hueros, pabellones ruinosos y películas cutres y llenar los bolsillos a los promotores sin dejar tras de sí otra cosa que instalaciones abandonadas y terrenos baldíos.)

Conmemoración ideal

Es menos grave haber perdido colonias ayer que dejar escapar hoy oportunidades. El cono sur de América es un lugar cercano a miles de kilómetro. La red de lengua, usos y orígenes establece entre él y la península Ibérica un prodigioso puente de afinidad. El contacto directo con esos países y sus habitantes deja perplejo al viajero español, porque descubre que su prensa nacional le ha engañado durante años. Continue reading

04/1/17

España vista desde el exterior

ESPAÑA VISTA DESDE EL EXTERIOR

1995 Parece que fue ayer. Desde luego, cuando se quiere ver, Casandra lo tiene fácil.

M. Rosúa

Visite España

Visite España

  El Gobierno actual español ha  gozado durante muchos años de un  envidiable trato por parte de la  prensa extranjera. De ello es ejemplo  significativo el espacio –breve-  dedicado a España en The  Economist-The World in 1995  (diciembre del 94). The Economist disfruta de especial y merecida consideración por la solidez informativa y la pertinencia de sus análisis sobre la situación económica y política mundial y sirve de referencia al mundo de habla inglesa y a cuantos se interesan por los problemas de nuestro planeta.

   Es por ello curioso que el número extraordinario sobre las perspectivas del 95 presentara al actual Gobierno y a su presidente de una forma favorable en un artículo titulado “El honor del señor González” y firmado por el señor Cebrián Continue reading

04/1/17

Educación y miedo

EDUCACIÓN Y MIEDO

M. ROSÚA

   La educación está en alerta roja. Las directivas cardinales del Gobierno, acuciado por la caducidad de un poder que creía indefinido, son fundamentalmente tres: Ocultar el fraude económico y la regresión académica de lo que se presentó como reforma educativa y es en realidad la quiebra de la enseñanza pública, continuar controlando los muchos miles de puestos en los que ha colocado a una clientela agradecida y servil, intimidar al resto del profesorado, que anteriormente ocupaba sus categorías, cuerpos profesionales y niveles por méritos propios objetivos y académicos, y obligarles al silencio, a la aparente colaboración voluntaria con la reforma y a la obediencia automática como actitud propia del funcionario.

"Y, como te levantes, te mando a hacer pirámides"

«Y, como te levantes, te mando a hacer pirámides»

   Para ello se recurre al miedo. Continue reading

04/1/17

LA EDAD DE LA RAZÓN

LA EDAD DE LA RAZÓN

 Mercedes Rosúa

 La literatura de ciencia-ficción nos habla de nuestra época como del final de la infancia. “Semejante es el linaje de los hombres al de las hojas”, dice Homero. Pero esas hojas se depositan en forma de finas láminas de memoria atesorada, de forma que cada ser humano que nace se alza sobre las capas de cuanto antes que él acumularon todos los demás. Quizá por eso podemos hablar de desarrollo como especie, de cierto parto que nos lleva a dejar atrás las sangres y llanos de las guerras para alcanzar, en un lento camino de milenios, las colinas de la madurez. También hay libertad y, porque la hay, hay retrocesos, regresiones de individuos y de grupos, zambullidas multitudinarias en la barbarie, opciones masivas por la fácil pendiente de la sumisión, engaños placenteros, rapiña impune, dioses creados para evitar la fría soledad de las responsabilidades personales. La democracia está, como nosotros, en su etapa adolescente, Continue reading

04/1/17

Generaciones del 98

GENERACIONES DEL 98

M. ROSÚA

   Para conmemorar el Desastre del 98 la Reforma Educativa ha hecho maravillas. Ya se ha logrado que los alumnos de lo que antes se consideraban buenos institutos ignoren la fecha del descubrimiento de América y el orden de llegada a la Península de germanos, árabes, romanos y celtíberos.

Todo, todo, y gratis total

Todo, todo, y gratis total

   También desconocen quiénes  fueron Adán o Lázaro y  describen el cuadro de una  madona como «mujer con un  chico». La explicación de una  rima de Bécquer («Gustabo»)  les parece tarea insuperable, y  la sugerencia de la lectura de  un libro entero un atropello.  Su analfabetismo funcional les impide comprender lo que leen y expresar sus ideas, y se complementa con otro analfabetismo, el cultural, quizá más peligroso, Continue reading

04/1/17

El indio y Murphy

EL INDIO Y MURPHY

M. Rosúa

(Boletín del Colegio de Doctores y Licenciados-CDL, Madrid 1999)

Despojos de indio derrotado en la batalla por el enemigo vil

Despojos de indio derrotado en la batalla por el enemigo vil

  Aunque la Ley de  Educación de 1990  tenga categoría de ordenamiento supremo,  desde luego se integra  en una de rango  superior, la de Murphy   («Nada es tan malo  que no pueda  empeorar»). Sólo hay  algo peor que el  desastre que ha causado en lo que antes era Enseñanza Media, actualmente Secundaria y en realidad ínfima, y es procurar aplicarla hasta sus últimas consecuencias y asignarle sumas exigidas y controladas precisamente por los que fueron sus responsables. Continue reading

04/1/17

CUI PRODEST?

CUI PRODEST?

M. Rosúa

(Este artículo se publicó en Papeles Salmantinos de Educación, nº 2. Ed. J. L. Hernández Huerta. Salamanca. 2003)

Madrid, 2002

 

La libertad, Cervantes y El Quijote. Y que no falten.

La libertad, Cervantes y El Quijote. Y que no falten.

Si se dijera que toda esa Reforma Educativa que desde los ochenta hasta ayer ha copado los medios y el discurso oficial y oficioso con las loas a su ideario, la oratoria social grandilocuente y las llamadas bélicas a su defensa no es una gran medida progresista sino la acotación de parcelas de poder sociopolítico, la promoción y afianzamiento de una clientela de votantes y la planificación de un reparto, la apreciación sería desdeñada por su banalidad y cortedad de miras. Y sin embargo es cierta. Naturalmente, existía también la necesidad del Gobierno de crear una cortina de humo populista con nulo coste económico. Pero tras la recién enterrada-aunque muy viva-logse hay y hubo votos y puestos, medios de difusión y de control, atribuciones y nombramientos, ascensos y dividendos que no son su consecuencia posterior sino su finalidad primordial. Han regido la iniciativa desde su origen, presidido su trazado, dispuesto su urgencia. Otra cosa es que la red de clanes se cubra, cara al exterior y a sí mismos, con galas de devoción misionera, paternalismo estajanovista y lealtad militante. Continue reading

04/1/17

Miedo a cobrar

Miedo a cobrar

2005. Rosúa

La carrera por la milagrosa bufanda que, dotada de todas las bendiciones del Alto Tribunal, parece descender sobre el funcionariado en pleno, la premura con la que sus valedores reparten hojas de reclamación de haberes congelados el 97, hacen creer que la absoluta totalidad de los empleados estatales apoya la

Esto sí que es una bufanda. El oro al peso: Dubai

gestión, la resolución y a los gestores. ¿Cómo no habría unanimidad cuando se trata de puro beneficio?.

No la hay. Existe algún caso que, en pasable posesión de sus facultades mentales, no se apresura a sumarse a la lluvia de solicitudes con que los dos sindicatos se disponen a presentar una victoria que es para ellos múltiple: como beneficiarios financieros en tanto que trabajadores liberados de la Administración, en cuya nómina figuran; como representantes de los que demandan sus atrasos; y como fuerza organizada para monopolizar influencias y sectores de interés y presionar a un Gobierno cada vez más pastueño y despojado de competencias. Continue reading

04/1/17

Sobre El Quijote: Tiempo de Molinos

TIEMPO DE MOLINOS

2005- Mercedes Rosúa[1]

(Ponencia presentada en las «III Jornadas de Cómo y cuándo leer El Quijote», celebradas el lunes 7 de marzo de 2005, organizadas por la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid)

Este artículo se publicó en “Foro de Educación” nºs 5 y 6. Ed. J. L. Huerta. Salamanca 2005).

            Los molinos de hoy

El primer molino con el que se han encontrado, en la actualidad, don Quijote y Cervantes en la Enseñanza española es la presunción, claramente impositiva, de que su lectura es tarea muy por encima de las posibilidades del alumnado y que

Que no estén solos…

cualquier exigencia otra que catas ocasionales-y con frecuencia predigeridas-en el texto es inadecuada, abusiva y contraproducente, puesto que la diferencia lingüística respecto al español actual, la dimensión de la obra y su alejamiento de la realidad cotidiana generarían rechazo a la práctica de la lectura en sí. A tales aspas se añade una peligrosamente coyuntural, que consiste en reemplazar la incitación a la lectura solitaria y atenta por una adhesión folklórica al estilo de Bienvenido Mr. Marshall con la que dar por cumplido el expediente de que se ha dado a conocer el libro. Pueden llover disfraces de quijanos, sanchos y altisidoras, menús de la venta e inspiradas representaciones teatrales. Éstas en nada reemplazan al magistral edificio de palabras, colores, piedras o notas que constituye una obra maestra, del mismo modo que la descripción en unas líneas o la papiroflexia son simplemente algo distinto de “Las Meninas” o las Pirámides de Egipto y pueden tener, a lo sumo, una función adyacente, o de iniciación festiva con público de corta edad.

La omisión del Quijote real se apoya en unas líneas maestras según las cuales se favorece la indistinción pedagógica entre niños y adolescentes con asimilación sistemática de éstos a los primeros Continue reading

04/1/17

EL MIEDO A LA CALIDAD

EL MIEDO A LA CALIDAD

2005-M. Rosúa

Al desván con él.

La defensa de una ley de calidad de la enseñanza, si no media una separación de Elemental y Media, un desglose de los servicios puramente de vigilancia y asistenciales de las funciones destinadas a la adquisición de conocimientos y una gestión de personal basada en calificaciones académicas, especializaciones y niveles, es perfectamente inoperante. En el contexto actual, los aumentos y repartos presupuestarios equivalen a la distribución de picos y palas para cavar en la mala dirección y que las cuadrillas continúen amueblando sus chalets privados. Continue reading

04/1/17

De la Persona a la Tribu

DE LA PERSONA A LA TRIBU

2008-M. Rosúa

Publicado en “Foro de Educación” nº 10, ejemplar dedicado a la Transición Española (1975-1982). Salamanca. Ed. J: Luis Hernández Huerta. 2010

La inteligencia es uno de los dones más elevados de la naturaleza humana y el objeto de la inteligencia es el conocimiento. Por tanto, la búsqueda de la verdad es una de las actividades más nobles que puede realizar el hombre y que más pueden colmar sus aspiraciones. Esto se aplica no sólo al conocimiento de la realidad física sino a cualquier tipo de conocimiento.

(José María Benlloch, físico. Entrevista a El Cultural de El Mundo, 19-6-2008)

Estupendo panorama

Estupendo panorama

De la persona a la tribu: El camino debería ser el inverso, el que ha ido logrando mayores conocimientos, desarrollo y albedrío en los individuos, más allá y muy por encima de los límites de su entorno y condiciones inmediatas, pero aquí y ahora la Educación se ha dirigido en sentido contrario, con un ritmo acelerado que pretende confinarla en los rediles de que se sirve, para ordeñar sus beneficios, la red parásita que es, exactamente, el peor y más íntimo enemigo de las democracias. Continue reading

04/1/17

Tribu 2, Individuo 1

TRIBU 2, INDIVIDUO 1

2008-M. Rosúa

Nada ha habido sorprendente en el resultado de las elecciones vascas de 2001, pero sí lo es el estupor dolido de gran parte de los españoles.

La tribu, y la tienda, son mías

La tribu, y la tienda, son mías

Se trata sin embargo de un ejemplo extremadamente útil, por lo didáctico, del fruto de la fabricación, difusión y mantenimiento, por vías culturales y educativas, de mitos altamente rentables, y constituye un ejemplo modélico de algunas obviedades silenciadas: Las mayorías, las decisiones llamadas, con cierta sagrada unción, democráticas, no poseen por naturaleza la menor legitimidad moral y son simples instrumentos de gobierno que, hasta ahora, parecen los menos malos posibles. En segundo lugar se plasma en los resultados electorales y la situación de este pequeño reducto del extremo noroeste de Europa una exacerbación de la ofensiva contra los derechos individuales y el individuo que, bajo diversos apelativos y estrategias (exaltación del gregarismo, Continue reading

04/1/17

¿HAY ALGUIEN AHÍ?

¿Hay alguien ahí?

Romance en prosa del prisionero del aula

2008-M Rosúa

¿Luz o tren al final?

¿Luz o tren al final?

Quizás debería comenzar por una aclaración dirigida, no a los virtuales y dudosos interlocutores, sino a la soledad de las esferas y a las ocasionales y fugaces fraternidades que enciende la rabia y extinguen con presteza la certidumbre de lo irremediable y la cotidianidad del miedo: Lejos de dedicar mis noches a un profundo examen de conciencia sobre mi desfase respecto a las continuas exigencias sociales de la docencia, relego a las pesadillas la idea del confinamiento en cursillos pedagógicos Continue reading

04/1/17

NO LOS MOVERÁN

No los moverán

2008-M. Rosúa

Tal vez tan inmovibles como ellos. ¿O no?

Tal vez tan inamovibles como ellos. ¿O no?

Como profetizaban las entrañas de los animales sacrificados (mayormente de Enseñanza Media) y las previsiones sobre la audacia de quienes firman el Boletín Oficial del Estado, en Educación hay serio peligro de que se cambie algo para que nada cambie. Aquí no salimos de Sicilia. Continue reading

04/1/17

PENSAR

PENSAR

2008-M. Rosúa

Aquella soñada República (que no lo fue)-Museo de Melilla

Nada hay más determinante en las sociedades que la materia humana que las conforma, y ésta es la suma de los actos de individuos dotados de albedrío y de un caudal heredado, adquirido y variable de conocimientos, hábitos, cambios, opciones y pensamiento. El factor humano se impone y sobrepone a entorno y circunstancias, supera adversidades y catástrofes o retrocede hacia los fondos más sombríos del fanatismo y la tribu, hace de países cubiertos de bosques, volcanes o hielo comunidades prósperas y sume en la pobreza y la regresión a otros que optaron por la demagogia, la irracionalidad, la corrupción y el estancamiento, destruye con medios artesanales el corazón de una ciudad y construye las bases de estados que permiten la libertad y generan progreso. Con el ya para siempre inolvidable telón de fondo de una negrura, un dolor y unas ruinas que marcan, desde el 11 de septiembre de 2001, el cambio de época, cabe preguntarse de qué bagaje se ha provisto a la generación española que entra, con ella, en su comienzo. Continue reading

04/1/17

¡A MÍ LA ILUSTRACIÓN!

¡A MÍ LA ILUSTRACIÓN!

M. Rosúa

2009

Homenaje a Newton (¡Las Luces, por favor!)

Homenaje a Newton (¡Las Luces, por favor!)

Ha ocurrido un fenómeno extraño: la prohibición de la evidencia, la condena al ostracismo de razón y lógica, el cuidadoso fraccionamiento de verdades universales trabajosamente adquiridas en pro de una retícula repleta de ficciones y de intereses inmediatos. Comenzó, de forma gradual, hace largo tiempo. Ganó terreno. Pobló sus filas con militantes inconscientes de serlo, que llegaban a la acogedora irracionalidad por la suave pendiente de la deserción del pensamiento y  las responsabilidades individuales. Continue reading

04/1/17

Salvemos al Capitán Trueno

Santiago pisa con garbo. Burgos.

Santiago antes de la Alianza de Civilizaciones. Burgos.

 SALVEMOS AL CAPITÁN TRUENO

  Apelo al Defensor del  Menor, para que actúe de  urgencia porque el caso lo  requiere. En este mismo  momento niños indefensos, al  socaire de que la gran  pantalla les ofrece una película autorizada para todos los públicos, se exponen a verse sometidos, durante el tiempo del largometraje, a indecibles sevicias que, sin embargo, intentaremos decir en un desesperado intento por salvarles y salvar al ultrajado y descafeinado héroe. Surge una de las peores películas del cine español, categoría en la que, de por sí, dado el habitual nivel cualitativo, es difícil competir. Capitán Trueno y el Santo Grial lo ha logrado. Continue reading

04/1/17

UTOPÍAS Y CLIENTELAS (Historiadores al rescate)

   UTOPÍAS Y CLIENTELAS

(Historiadores al rescate)

Historiadores al rescateRosúa, M. (2011). Historiadores al rescate. En Hernández Huerta, J. L., Sánchez Blanco, L., Cachazo Vasallo, A., Rebordinos Hernando, F. J. (Eds.), Historia y Utopía. Estudios y reflexiones (pp. 103-123).  Salamanca: Hergar Ediciones Antema. ISBN: 9788493948214.

Se publicó en 2011 en Hernández Huerta, J. L. y otros, Rebordinos Hernando, F.. J. (Eds.), Historia y Utopía. Estudios y Reflexiones (pp. 103-123).  Salamanca: Hergar Ediciones Antema. ISBN: 9788493948214 

2011-M. Rosúa

   Si no fuera por el desastre, educativo y mucho más, que ha marcado las últimas décadas y de no ser por las bajas en forma de generaciones robadas de su herencia cultural, de ignorantes, de dependientes profundos creados a efectos de coreografía y voto, de aspirantes, frustrados, a la independencia laboral y económica, de víctimas físicas y no físicas utilizadas para, subido a ellas, tocar poder, de no ser por esto, cumpliría felicitar a cuantos investigadores se sientan a la mesa de trabajo, cara al futuro, con los materiales del presente y del pasado sobre ella.

Chinos Buenos.Papeles recortados, época maoísta

Chinos Buenos.Papeles recortados, época maoísta

 Porque éste es tiempo de  historiadores, que, como el    biólogo que descubre especies  nuevas, tienen ante sí  fenómenos que no por  formados, como el universo, con  materias antiguas dejan de ser  una excitante novedad. Les  esperan batallas difíciles y  peligrosas dada la trama de  intereses que se nutre del  ocultamiento de los hechos,  pero es lucha necesaria. Los aplazamientos, como el miedo,  se han ido agotando; los  sucedáneos y rodeos tienen  sabor a marchito y a cansino; el  ataque a la prolífica especie  parásita que vive en el  ecosistema de los tópicos ofrece  pocas recompensas y muchos  riesgos. Continue reading

04/1/17

Mayo de 2011 en la Puerta del Sol de Madrid

 MAYO 2011: ACAMPADA EN LA  PUERTA DEL SOL

Paso por la Puerta del Sol para intentar captar esa percepción fugaz, concentrada, repentina, que sólo da el contacto físico con la realidad.

Mayo de 2011. Puerta del Sol

Mayo de 2011. Puerta del Sol

La primera impresión es de burbuja, burbuja marginal, joven y festiva encapsulada respecto a la ciudadanía, la ciudad y el país circundante. Y ello por la vaguedad abstracta de sus peticiones, que en realidad configuran un ideal milagrero de pan y peces subvencionados. Hay algo a la vez anciano e infantil en estos jóvenes, un 68 sin nervio, originalidad ni horizonte. Continue reading

04/1/17

LOS ESTADOS COMBATIENTES Y LAS GUERRAS DE PRIMAVERA Y OTOÑO

Los Estados Combatientes y las Guerras de Primavera y Otoño

España. Europa. Y más allá.

Junio de 2012

Revolución Cultural. China, años 60. Papel recortado con motivo maoísta.

Parece que fue ayer. Hace entre    dos mil novecientos y dos mil    doscientos años se vivía en China  un período (de siete siglos que hoy  dan impresión de brevedad porque  las eras ya no son lo que eran) que  se llamó de Primavera y Otoño y  de los Estados Combatientes.  Reinaba la dinastía Chou, primero  del Oeste y luego del Este, y fue  una curiosa época de crecimiento económico, prosperidad, incertidumbre y guerras interminables  Para el gran público, sólo ha sobrenadado al tiempo, las luchas y los príncipes el nombre de alguien que se definió como maestro: Confucio.

Comienzo del tercer milenio. Ahí están Europa otoñal, incapaz de digerir sus esperanzas y logros, enzarzada en taifas, Continue reading