Siempre hoy

Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.

Jorge Luis Borges. El hacedor-Epílogo.

Cualquier roce, por leve que sea, con la grandeza, engrandece, ilumina el espacio mínimo de la vida, la futilidad de cuanto se intenta y la ficción de permanencia con el atisbo de una geometría, de un sentido posible, de una belleza cierta. De ahí la osadía de cobijar un rostro más, un mapa más bajo estas líneas de Borges, cartógrafo del mapa inacabable donde están todos los mapas.

Las Singladuras, en el espacio y en el tiempo, son siempre, están hoy.